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Lámpara colgante Charlottenburg de Berliner Messinglampen es una Lámpara colgante con el número de fabricante D88-113gs B. El artículo pertenece a la serie Charlottenburg.
- Dimensiones: Altura 136 cm, diámetro 76 cm, longitud del tubo 50 cm, peso 11 kg
- Color: Latón de Berlín
- Bombilla: 5 x E27 máx. 40 W
- Regulabilidad: Cualquier atenuador externo
- Serie: Charlottenburg
Lámpara colgante Charlottenburg – elegancia berlinesa a la luz del cambio de siglo
Hacia el año 1905, cuando en Charlottenburg se abrieron los primeros salones eléctricos y el tranvía recorría la Kantstraße, las lámparas artesanales marcaban el paisaje urbano. La lámpara colgante Charlottenburg en latón berlinés con tulipas de cristal gris satinado evoca aquella época en la que la luz aún se consideraba un auténtico acontecimiento. Su armonioso cuerpo de latón se fabrica en talleres berlineses, se pule a mano y se dota de la pátina típica que solo posee el latón berlinés. Cinco tulipas de cristal de suave brillo difunden la luz de manera uniforme, como velas en el espejo de un salón de baile. La lámpara combina estabilidad, gracia y funcionalidad, igual que el propio barrio, que hacia 1910 se consideraba el símbolo de la vivienda moderna. Aporta a la actualidad la atmósfera de los clásicos pisos urbanos y proporciona una luz cálida y tenue que recuerda a las veladas iluminadas por gas, sin su humo, pero con todo su encanto.
- Altura: 136 cm · Diámetro: 76 cm · Longitud del tubo: 50 cm
- Color: latón berlinés con cristal gris satinado
- Bombilla: 5 × E27 máx. 40 W (no incluida)
- Peso: 11 kg · Hecho a mano en Berlín
Consejo de decoración: Sobre grandes mesas de comedor o en habitaciones altas de edificios antiguos despliega todo su encanto. Combínela con madera oscura o tejidos aterciopelados para un toque de nobleza berlinesa de hacia 1910.
Preguntas frecuentes
¿Se puede ajustar la longitud del tubo?
Sí, puede acortarse o alargarse individualmente durante el montaje.
¿Cómo se cuida la pátina?
Basta con un paño suave y seco: el auténtico latón berlinés vive de su envejecimiento natural.

